Un miembro del Club con una gran anécdota

Por: El equipo de bienestar de Renown

12 de enero de 2022

Judith, miembro del Club

El Sterling Silver Club de Renown se enorgullece de destacar la historia de uno de nuestros más de 9,000 miembros en cada temporada. Agradecemos a Judith por compartir su inspiradora historia y a todos nuestros miembros por llevar vidas sanas y felices que nos inspiran a todos.    

La madre, la abuela y, finalmente, bisabuela es la progresión prevista del título a medida que las familias crecen y los hijos tienen bebés. Los términos “abuelo” y “bisabuelo” suelen implicar que las funciones y responsabilidades han pasado de las tareas diarias de crianza de los hijos a las de un abuelo cariñoso, a no ser que decida pasar por todo el proceso otra vez.

A los 61 años, eso es exactamente lo que decidió hacer la miembro del Sterling Silver Club, Judith, cuando adoptó a cuatro de sus bisnietos. En ese momento, Alicia, Adrianna y Joey eran menores de cinco años y Giancarlo, el más pequeño, era solo un bebé.

“En la audiencia de adopción, al juez le preocupaba lo estresante que sería para mí criar a cuatro hijos a fines de mis 70 y principios de mis 80 años”, recuerda Judith. “Pero le dije que había criado a mis cuatro hijos y luego a tres nietos durante varios años, y que sería mucho más estresante para mí que mis bisnietos se separaran unos de otros y de mí, posiblemente para siempre. Sabía que podía soportar el estrés de criarlos sin importar mi edad, pero no podía sobrevivir al estrés de perderlos”.

“Fue entonces cuando Giancarlo empezó a ponerse inquieto”, continúa. “Así que le levanté su pequeña camisa e hice un sonido de flatulencia con mi boca sobre su pancita, lo que lo hizo reírse y calmarse. Al ver eso, el juez le pidió al transcriptor que ‘incluyera esa jugada en el acta’ y estuvo de acuerdo en que era capaz de cuidar a mis pequeños”.

Años después, Judith se ha dado cuenta de que sus bisnietos también quieren estar allí para cuidarla.

“Giancarlo siempre me hace sonreír”, cuenta Judith. “Una vez durante una hospitalización, me despertaron a las 3 a.m. para hacerme unos análisis de sangre y lo encontré sentado al lado de mi cama observando el recuento de oxígeno; en ese momento él tenía 10 años”.

“La enfermera le preguntó por qué estaba despierto y él le respondió que la había oído decir que el recuento no debía bajar de 88, así que estaba vigilando para salvarme en caso de que bajara más de la cuenta”, explica Judith. “La enfermera lo tranquilizó diciéndole que ella también estaba vigilando el recuento desde su escritorio y que no tenía que preocuparse. Entonces Giancarlo la miró fijamente a los ojos y le dijo que lo despertara si el recuento bajaba más de 88, porque me amaba y no quería perderme”.

“Todavía es mi sol”, sonríe Judith. “Y nunca me he arrepentido de mi decisión”.

 

Trabajo y diversión

Durante 20 años, Judith trabajó en Truckee Meadows Community College (TMCC), primero como asistente administrativa para la academia policial antes de trasladarse a un puesto en la oficina del presidente. Allí trabajó con la TMCC Foundation y en proyectos de TMCC para recaudar fondos de capital para nuevos edificios, campus externos, becas, programas universitarios y más.

“Era una sensación maravillosa poder notificarle a un estudiante que había recibido una beca o decirle a un departamento que había recibido los fondos para comprar el equipo necesario para su programa”, recuerda Judith.

Para divertirse estos días, Judith todavía disfruta de algo que hacía cuando era adolescente: jugar al billar.

“Mi madre me enseñó a jugar al billar en la sala de billar de mi padre/mi espacio de reunión para adolescentes a los 20 años y estoy tomando lecciones para recordar lo que me enseñó y volver al juego”, cuenta Judith. “Crecí en un pequeño pueblo rural a orillas del río Ohio y mi madre podía derrotar a casi todos los chicos del condado. Me encantaría poder imitar su capacidad en el juego”.

Judith también disfruta de leer, ver películas de Hallmark o los partidos de básquetbol de los Warriors, caminar en la naturaleza, jugar al shuffleboard “competitivo” con amigos, escuchar música de todos los géneros y bailar. De hecho, actualmente toma clases de baile para aprender algunos pasos nuevos.

Siempre lista para reír

“Mis bisnietos y yo nos reímos mucho cuando trato de enseñarles los pasos del stroll, el twist, el puré de papas y el antiguo rock ’n’ roll”, admite Judith. “Pero nos reímos aún más cuando intentan enseñarme sus movimientos de baile”.

 

Fe en lo importante

La fe es algo que Judith celebra y adopta para sí misma y para los demás.

“Realmente creo que estamos en la Tierra exactamente donde Dios siente que se nos necesita y que estamos aquí para ayudarnos unos a otros en la vida, no para acumular materiales para nosotros mismos”, dice Judith. “Siento una profunda satisfacción cuando puedo ayudar a los demás ya sea simplemente escuchándolos, aconsejándolos, ayudándolos con necesidades específicas o simplemente ofreciéndole una sonrisa a un extraño. Para mí, ofrecerle a alguien una sonrisa o ayuda es como hacer saltar una piedra sobre el agua: las ondas siguen y siguen”.

Luego agrega: “Criar a mis bisnietos para que puedan tener vidas maravillosas llenas de amor y felicidad y cercanía a Dios es el mayor regalo que podría darles”.

 

Hablemos del Club

Entonces, ¿qué es lo que Judith valora más de ser miembro del Sterling Silver Club? Ella afirma que valora la oportunidad de simplemente hablar.

“Disfruté completamente mi interacción inicial con el Club y otros miembros del Club en la cena-baile de los locos años veinte”, recuerda Judith. “Me senté en una mesa con las señoras más simpáticas, tuve excelentes conversaciones con adultos y bailé con uno de los instructores. Cuando uno cría a cuatro adolescentes que a veces parecen hablar un idioma totalmente diferente, es reconfortante conocer y hablar con otras personas de su edad”. Aquí se muestran imágenes de algunos de los eventos populares del Sterling Silver Club.

Judith encuentra eventos del Club que la alegran. “También me gustan las clases de cocina y hace poco hice un recorrido a pie por Oxbow Park, que fue muy tranquilo”.

 

¿Qué consejo tiene Judith para ayudar a otros miembros a vivir la vida lo mejor posible y vivir plenamente?

“Hace 50 años, en una húmeda mañana de diciembre —comienza Judith— un camión que venía por una curva en una carretera rural se deslizó hacia mí y esa fracción de segundo podría haber marcado toda la diferencia del mundo para mí. Pero Dios estaba conmigo y sobreviví, cosa que nadie esperaba”.

“Nunca se sabe cuándo ese segundo podría cambiarlo todo, así que aproveche al máximo sus segundos”, aconseja. “Haga lo que ama con las personas que ama. Mi familia significa el mundo para mí y yo intento pensar en cómo mis decisiones se verán reflejadas en los recuerdos que les dejaré”.

Luego, Judith añade reflexivamente: “Quiero que recuerden que los amaba de verdad y que siempre hice todo lo posible para que lo supieran”.

    • Artículo anterior

    Galletas de frambuesa con forma de pulgar

    There is no shortage of sweet treats during the holiday season, making it hard to keep our health on track. With all of the delicious aromas mixed into holiday cookies -- vanilla, peppermint, molasses, ginger, pecan

    ...
    Leer más
    • Siguiente artículo

    Arroz de coliflor como acompañamiento saludable

    Encontrar el acompañamiento perfecto de arroz de coliflor puede ser un desafío. Seamos realistas, no hay muchas personas a las que les guste el sabor de la coliflor. Sin embargo, este acompañamiento bajo en carbohidratos combina perfectamente con pollo, lo que completa una comida saludable. This recipe

    ...
    Leer más

Eventos relacionados

Ver todas las clases y eventos